Brioche esponjosa en Air Fryer – Receta sencilla y deliciosa
Un brioche suave y mantecoso, perfecto para el desayuno o la merienda, cocinado en air fryer para una textura dorada y esponjosa.

Pasos
- 01
En un bol grande, mezcla la harina con la levadura fresca desmenuzada. Si usas levadura seca, disuélvela en un poco de leche tibia antes. Añade el azúcar y la sal.
- 02
Incorpora los huevos uno a uno, amasando la masa durante unos 10 minutos, hasta que quede suave y elástica.
- 03
Añade la mantequilla blanda gradualmente, amasando continuamente hasta que se absorba por completo y la masa se vuelva brillante y flexible.
- 04
Cubre el bol con un paño limpio y deja levar la masa en un lugar cálido durante 1 hora y 30 minutos, hasta que duplique su volumen.
- 05
Desgasifica suavemente la masa con el puño, luego dale la forma deseada: un pan pequeño, bollos o brioches clásicos (brioche à tête).
- 06
Forra la cesta de la air fryer con papel de horno y coloca la masa moldeada dentro.
- 07
Deja que la masa leve nuevamente, tapada, durante 30 minutos, hasta que esté esponjosa y ligeramente inflada.
- 08
Pincela la superficie del brioche con un poco de leche para obtener una corteza dorada y brillante.
- 09
Hornea en la air fryer a 160°C durante 15-20 minutos, hasta que el brioche esté dorado y la temperatura interna alcance los 88°C. Deja enfriar antes de servir.
Historia de la receta
El brioche tiene sus orígenes en la cocina francesa del siglo XVII, donde se elaboraba con una masa enriquecida con mantequilla y huevos. Se popularizó en la corte de Versalles y más tarde se convirtió en un clásico de la repostería europea. La versión en air fryer es una adaptación moderna que mantiene la esponjosidad característica.
Secretos de los Ingredientes
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Sal marina
La sal marina, extraída de las aguas oceánicas por evaporación, fue uno de los bienes más preciados de la antigüedad, utilizada tanto como alimento como moneda de cambio. En la antigua Roma, los soldados eran pagados con sal, de donde proviene la palabra 'salario'. Los caminos de la sal conectaron civilizaciones enteras, y en la Edad Media, la sal era tan valiosa que se llamaba 'oro blanco'.





