Pescado y patatas crujientes en Air Fryer – Receta Clásica

Pescado y patatas crujientes en Air Fryer – Receta Clásica

Una versión clásica de pescado y patatas fritas, cocinada en air fryer para obtener una textura crujiente con menos aceite.

Tiempo: 40 min2 servingsDificultad: Medio200°CVarios

Pasos

  1. 1

    En un plato llano, mezcla el almidón de maíz con el pimentón ahumado, las hierbas secas, sal y pimienta. Pasa los filetes de pescado por esta mezcla, por ambos lados, para cubrirlos uniformemente.

  2. 2

    Corta las patatas en bastones de aproximadamente 1 cm de grosor, como patatas fritas gruesas.

  3. 3

    Coloca los bastones de patata en un bol con 2 cucharadas de aceite de girasol, sal y pimienta. Mezcla bien. Fríe en la air fryer a 200°C durante 18-22 minutos, agitando o volteando a mitad de tiempo, hasta que estén dorados y crujientes.

  4. 4

    Extiende 4 cucharadas de aceite de girasol en un plato. Presiona los filetes de pescado sazonados en el aceite para cubrirlos ligeramente por ambos lados. Fríe en la air fryer a 200°C durante 8-10 minutos, volteando con cuidado a mitad de tiempo, hasta que el pescado esté completamente cocido y la corteza crujiente.

  5. 5

    Sirve inmediatamente el pescado y las patatas, acompañados de puré de guisantes y salsa tártara, si lo deseas.

Lista de la compra

60 g de maicena, 1 cucharadita de pimentón ahumado, ½ cucharadita de hierbas secas mixtas, 2 filetes de pescado blanco (bacalao, eglefino o abadejo), 3 patatas (tipo Bintje o para freír), 6-8 cucharadas de aceite de girasol, puré de guisantes (opcional), salsa tártara (opcional)

Historia de la receta

El pescado y patatas fritas es un plato emblemático de la cocina británica, popularizado en el siglo XIX en las calles de Londres. La combinación de pescado rebozado y patatas fritas se convirtió en un alimento básico para la clase trabajadora durante la Revolución Industrial. Hoy en día, se disfruta en todo el mundo, y esta versión en air fryer ofrece una alternativa más ligera sin perder la textura crujiente.

Secretos de los Ingredientes

Sal marina

Sal marina

La sal marina, extraída de las aguas oceánicas por evaporación, fue uno de los bienes más preciados de la antigüedad, utilizada tanto como alimento como moneda de cambio. En la antigua Roma, los soldados eran pagados con sal, de donde proviene la palabra 'salario'. Los caminos de la sal conectaron civilizaciones enteras, y en la Edad Media, la sal era tan valiosa que se llamaba 'oro blanco'.

Pimentón

Pimentón

El pimentón, una especia emblemática traída a Europa por Cristóbal Colón desde el Nuevo Mundo. Aunque asociada con la cocina húngara, sus orígenes están en América Central, donde era usado por los aztecas.

Papa

Papa

Aunque hoy parece indispensable en la mesa, la papa fue vista con recelo en Europa durante mucho tiempo. Llegada de los Andes en el siglo XVI, fue considerada una planta diabólica, incluso venenosa, debido a sus hojas y frutos tóxicos. No fue hasta el siglo XVIII, gracias a promotores como Antoine-Augustin Parmentier, que la papa se convirtió en un alimento básico, salvando a Europa del hambre.

Guisantes

Guisantes

Los guisantes son una de las verduras cultivadas más antiguas, con evidencia arqueológica en sitios neolíticos del Medio Oriente. En la Edad Media, los guisantes secos eran un alimento básico en Europa, y en el siglo XVI se desarrolló en Italia la variedad dulce consumida fresca. Dato curioso: los guisantes fueron de las primeras verduras congeladas comercialmente, en la década de 1920.

Maíz

Maíz

El maíz, originario de América Central, fue domesticado hace más de 9.000 años en México. Tras el descubrimiento de América, se extendió rápidamente por Europa, África y Asia, convirtiéndose en un cultivo básico global. Dato curioso: en Italia, el maíz se llamaba 'grano turco' porque se creía que provenía de Oriente.

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