Donuts de limón rellenos cocinados en Air Fryer

Donuts de limón rellenos cocinados en Air Fryer

Deliciosos donuts esponjosos rellenos de curd de limón, cocinados en air fryer para una versión más ligera.

Tiempo: 105 min8 servingsDificultad: Medio193°CVarios

Pasos

  1. 1

    En un bol, mezcla 1 cucharada de azúcar, la sal y la levadura. Vierte la mitad de la leche tibia (aprox. 38°C) y 2 cucharadas de harina. Mezcla bien, cubre con film transparente y deja reposar 15 minutos hasta que esté espumoso.

  2. 2

    Añade el resto de la harina y el azúcar a la mezcla de levadura, junto con la pasta de vainilla y el huevo. Amasa hasta obtener una masa suave y ligeramente pegajosa. Evita añadir demasiada harina extra.

  3. 3

    Cubre el bol con film transparente y deja que la masa leve en un lugar cálido durante 40-60 minutos, hasta que duplique su volumen.

  4. 4

    Sobre una superficie ligeramente enharinada, extiende la masa hasta un grosor de 2.5 cm. Corta círculos de unos 5 cm de diámetro usando un cortador o un vaso. Obtendrás 8-10 piezas.

  5. 5

    Cubre los donuts con film transparente y déjalos levar otros 20 minutos.

  6. 6

    Precalienta la air fryer a 193°C (380°F). Engrasa la cesta con aceite de oliva y coloca los donuts. Cocínalos 4 minutos por un lado, luego dales la vuelta y cocina 3-4 minutos más hasta que estén dorados.

  7. 7

    Deja que los donuts se enfríen un poco. Pon el curd de limón en una manga pastelera con boquilla redonda. Haz un agujero en el lateral de cada donut y rellénalos con curd de limón.

  8. 8

    Espolvorea azúcar glas por encima y sirve.

Lista de la compra

harina de trigo, leche, levadura seca activa, azúcar, huevo, sal, aceite de oliva, pasta de vainilla, azúcar glas, crema de limón (lemon curd)

Historia de la receta

Los donuts de limón tienen su origen en los 'oliebollen' holandeses, adaptados por los inmigrantes en Estados Unidos. La versión rellena de curd de limón se popularizó en la década de 1950 en las cafeterías de Nueva York, combinando la tradición europea de masas fritas con el fresco sabor cítrico.

Secretos de los Ingredientes

Sal marina

Sal marina

La sal marina, extraída de las aguas oceánicas por evaporación, fue uno de los bienes más preciados de la antigüedad, utilizada tanto como alimento como moneda de cambio. En la antigua Roma, los soldados eran pagados con sal, de donde proviene la palabra 'salario'. Los caminos de la sal conectaron civilizaciones enteras, y en la Edad Media, la sal era tan valiosa que se llamaba 'oro blanco'.

Vainilla

Vainilla

La vainilla, originaria de México, fue descubierta por los conquistadores españoles que la llevaron a Europa en el siglo XVI. En la cultura azteca, la vainilla se usaba para aromatizar una bebida real a base de cacao. Durante siglos, la polinización manual fue un secreto bien guardado, y no fue hasta 1841 que un esclavo de 12 años en la isla de Reunión descubrió el método que permitió el cultivo a gran escala.

Aceite de oliva

Aceite de oliva

Originario de la cuenca mediterránea, el aceite de oliva ya se producía en la antigua Creta hace 5.000 años. En la antigua Grecia se consideraba un regalo de Atenea y se usaba en lámparas, cosméticos y ceremonias religiosas. Los romanos lo extendieron por todo el imperio y en la Edad Media los monasterios preservaron la tradición de su producción.

Limón

Limón

El limón es un antiguo híbrido entre cidra y naranja amarga, probablemente originario del norte de India o China. En la Edad Media, los limones eran tan valiosos que se regalaban a los reyes. Dato curioso: durante la fiebre del oro, los marineros británicos recibían limones para prevenir el escorbuto, lo que les valió el apodo de 'limey'.

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