Wellington de remolacha y nueces en freidora de aire con verduras asadas

Wellington de remolacha y nueces en freidora de aire con verduras asadas

Una versión vegetariana del clásico Wellington, con remolacha asada, nueces y duxelles de champiñones, envuelto en hojaldre y cocinado en la freidora de aire. Acompañado de verduras asadas.

Tiempo: 70 min2 servingsDificultad: Complejo180°CVerduras

Pasos

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    1. Precalienta la freidora de aire a 180°C. Coloca el boniato, la remolacha, media cebolla, los ajos y el romero en la cesta de la freidora, rociados con un poco de aceite. Cocina durante 10 minutos, luego transfiérelos a un procesador de alimentos junto con las nueces mixtas. Procesa hasta obtener una pasta espesa. Forma un rollo con la pasta sobre film transparente, enróllalo bien apretado y refrigéralo.

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    2. Para el duxelles: calienta el aceite de oliva en una sartén y saltea la cebolla picada finamente y los champiñones a fuego medio durante 10-15 minutos, hasta que el líquido se haya evaporado por completo. Sazona con sal y pimienta, luego deja enfriar completamente.

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    3. Estira la masa de hojaldre sobre una superficie enharinada. Extiende el duxelles frío uniformemente sobre la masa. Coloca el rollo de remolacha y nueces en un extremo y enrolla la masa firmemente alrededor. Envuelve en film transparente y refrigera durante al menos 30 minutos.

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    4. Saca el rollo del refrigerador, úntalo con huevo batido y colócalo en una cesta de la freidora de aire. En la segunda cesta (si tienes freidora de doble zona) o en una bandeja aparte, mezcla las patatas troceadas, las rodajas de zanahoria, las rodajas de chirivía y las coles de Bruselas con aceite y sal. Usa la función SYNC para cocinar ambos simultáneamente: programa la cesta del Wellington a 20 minutos a 180°C, y las verduras a 10-15 minutos (pueden estar listas antes; ajusta según sea necesario).

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    5. Mientras se cocinan, prepara la salsa gravy vegetariana según las instrucciones del paquete. Una vez listos, deja reposar el Wellington un minuto, luego córtalo en rodajas gruesas y sírvelo con las verduras asadas y la salsa gravy.

Lista de la compra

300 g de boniato, 300 g de remolacha cruda, 100 g de frutos secos variados, 375 g de hojaldre, 600 g de champiñones, 5 patatas, 2 zanahorias, 2 chirivías, 50 g de coles de Bruselas, 2 cebollas grandes y media cebolla, 2 dientes de ajo, 2 ramitas de romero, 1 huevo, 2 cucharadas de aceite de oliva, 2 porciones de salsa vegetariana, 1/2 cucharadita de pimienta negra, una pizca de sal

Historia de la receta

Esta reinterpretación vegetal del famoso Beef Wellington se inspira en las tradiciones culinarias de Europa Central, donde la remolacha era considerada un regalo de la tierra, símbolo de abundancia en las mesas festivas. Las nueces, recolectadas de antiguos huertos, y el duxelles de champiñones, una técnica clásica de la cocina francesa, se combinan para crear un plato que honra la herencia vegetariana. La freidora de aire aporta una textura crujiente sin exceso de grasa, modernizando una receta tradicional.

Secretos de los Ingredientes

Pimienta negra

Pimienta negra

Conocida como el 'oro negro' de la antigüedad, la pimienta era tan valiosa que servía como moneda y tributo. En la Edad Media, los mercaderes venecianos controlaban el comercio de la pimienta, y los granos a menudo se contaban individualmente. Se dice que cuando Alarico, rey de los visigodos, exigió un tributo a Roma, incluyó 3.000 libras de pimienta.

Sal marina

Sal marina

La sal marina, extraída de las aguas oceánicas por evaporación, fue uno de los bienes más preciados de la antigüedad, utilizada tanto como alimento como moneda de cambio. En la antigua Roma, los soldados eran pagados con sal, de donde proviene la palabra 'salario'. Los caminos de la sal conectaron civilizaciones enteras, y en la Edad Media, la sal era tan valiosa que se llamaba 'oro blanco'.

Romero

Romero

En la antigua Roma, el romero era un símbolo de recuerdo y fidelidad, usado en coronas nupciales y ritos funerarios. La leyenda dice que la diosa Venus, al emerger de las olas del mar, creó el romero.

Ajo

Ajo

Originario de Asia Central, el ajo ya era conocido en el antiguo Egipto, donde se daba a los esclavos para aumentar su fuerza. En la antigua Grecia, los atletas lo consumían antes de las competiciones, y en Roma, los legionarios lo consideraban esencial para el coraje. En la Edad Media, se usaba para ahuyentar vampiros y la peste.

Cebolla

Cebolla

Probablemente originaria de Asia Central u Occidental, la cebolla se cultivaba en el antiguo Egipto, donde se consideraba un símbolo de eternidad y se colocaba en las tumbas. En la antigua Grecia, los atletas la comían para equilibrar la sangre, y en Roma era un alimento básico para los soldados. En la Edad Media, se creía que protegía contra las flechas y la peste.

Aceite de oliva

Aceite de oliva

Originario de la cuenca mediterránea, el aceite de oliva ya se producía en la antigua Creta hace 5.000 años. En la antigua Grecia se consideraba un regalo de Atenea y se usaba en lámparas, cosméticos y ceremonias religiosas. Los romanos lo extendieron por todo el imperio y en la Edad Media los monasterios preservaron la tradición de su producción.

Papa

Papa

Aunque hoy parece indispensable en la mesa, la papa fue vista con recelo en Europa durante mucho tiempo. Llegada de los Andes en el siglo XVI, fue considerada una planta diabólica, incluso venenosa, debido a sus hojas y frutos tóxicos. No fue hasta el siglo XVIII, gracias a promotores como Antoine-Augustin Parmentier, que la papa se convirtió en un alimento básico, salvando a Europa del hambre.

Zanahoria

Zanahoria

La zanahoria, conocida en la antigüedad como remedio medicinal, era originalmente violeta o blanca. No fue hasta el siglo XVII que los cultivadores holandeses desarrollaron la variedad naranja, en honor a la Casa de Orange.

Champiñones

Champiñones

Los hongos se han utilizado durante miles de años en las cocinas de todo el mundo, desde la antigua China hasta la Grecia clásica. En el antiguo Egipto se consideraban comida para la realeza, y los romanos los llamaban 'alimento de los dioses'.

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