Verduras asadas en freidora de aire con calabaza butternut y boniato

Verduras asadas en freidora de aire con calabaza butternut y boniato

Una mezcla colorida de verduras asadas en freidora de aire, perfecta como acompañamiento o plato principal ligero.

Tiempo: 40 min4 servingsDificultad: Fácil200°CVerduras

Pasos

  1. 1

    Coloca todas las verduras en la cesta de la freidora de aire. Rocíalas con aceite de oliva, añade las ramitas de tomillo y los dientes de ajo aplastados. Agita bien para cubrir uniformemente.

  2. 2

    Cocina a 200°C durante 20 minutos.

  3. 3

    Agita la cesta nuevamente y continúa cocinando durante 10-20 minutos más, hasta que las verduras estén tiernas y ligeramente doradas.

Lista de la compra

Calabaza moscada, boniato, pimiento rojo, cebollas rojas, patatas nuevas, ajo, tomillo fresco, aceite de oliva

Historia de la receta

La calabaza butternut y el boniato son originarios de América Central y del Sur, donde fueron cultivados por civilizaciones antiguas como los mayas y los incas. Llegaron a Europa en el siglo XVI y se integraron en diversas cocinas. Esta receta moderna en freidora de aire combina estos ingredientes con pimiento y cebolla, creando un plato saludable y sabroso.

Secretos de los Ingredientes

Tomillo

Tomillo

En la antigua Roma, el tomillo se quemaba en los templos para purificar el aire y ahuyentar a los malos espíritus, y los soldados romanos lo añadían a sus baños para fortalecer su coraje. En la Edad Media, las damas nobles bordaban tomillo en las bufandas de los caballeros como símbolo de valentía. Los antiguos griegos lo usaban en baños y templos, y su nombre deriva del griego 'thymos', que significa 'coraje'.

Ajo

Ajo

Originario de Asia Central, el ajo ya era conocido en el antiguo Egipto, donde se daba a los esclavos para aumentar su fuerza. En la antigua Grecia, los atletas lo consumían antes de las competiciones, y en Roma, los legionarios lo consideraban esencial para el coraje. En la Edad Media, se usaba para ahuyentar vampiros y la peste.

Cebolla

Cebolla

Probablemente originaria de Asia Central u Occidental, la cebolla se cultivaba en el antiguo Egipto, donde se consideraba un símbolo de eternidad y se colocaba en las tumbas. En la antigua Grecia, los atletas la comían para equilibrar la sangre, y en Roma era un alimento básico para los soldados. En la Edad Media, se creía que protegía contra las flechas y la peste.

Aceite de oliva

Aceite de oliva

Originario de la cuenca mediterránea, el aceite de oliva ya se producía en la antigua Creta hace 5.000 años. En la antigua Grecia se consideraba un regalo de Atenea y se usaba en lámparas, cosméticos y ceremonias religiosas. Los romanos lo extendieron por todo el imperio y en la Edad Media los monasterios preservaron la tradición de su producción.

Papa

Papa

Aunque hoy parece indispensable en la mesa, la papa fue vista con recelo en Europa durante mucho tiempo. Llegada de los Andes en el siglo XVI, fue considerada una planta diabólica, incluso venenosa, debido a sus hojas y frutos tóxicos. No fue hasta el siglo XVIII, gracias a promotores como Antoine-Augustin Parmentier, que la papa se convirtió en un alimento básico, salvando a Europa del hambre.

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