Tofu crujiente en freidora de aire (receta Ninja Foodi)

Tofu crujiente en freidora de aire (receta Ninja Foodi)

Delicios tofu crujiente cocinado en freidora de aire, perfecto como aperitivo o plato principal.

Tiempo: 50 min3 servingsDificultad: Medio200°CVerduras

Pasos

  1. 1

    Prensa el tofu durante 30 minutos para eliminar el exceso de líquido, luego córtalo en cubos de 2 cm.

  2. 2

    En un bol, mezcla el tofu con la salsa de soja, el aceite de sésamo, el ajo en polvo y el jengibre en polvo.

  3. 3

    Espolvorea el almidón de maíz sobre el tofu y mezcla suavemente hasta que cada cubo esté cubierto uniformemente.

  4. 4

    Precalienta la freidora de aire a 200°C.

  5. 5

    Coloca los cubos de tofu en la cesta de la freidora de aire en una sola capa y cocínalos durante 15 minutos, agitando la cesta a la mitad del tiempo.

  6. 6

    Una vez que estén dorados y crujientes, sácalos de la freidora de aire y espolvorea por encima el cebollín picado y las semillas de sésamo.

Lista de la compra

Tofu firme, maicena, aceite de oliva, salsa de soja, aceite de sésamo, ajo en polvo, jengibre en polvo, cebollines, semillas de sésamo

Historia de la receta

El tofu se originó en China durante la dinastía Han (alrededor del año 200 a.C.). Se dice que un cocinero imperial descubrió accidentalmente el proceso de coagulación de la leche de soja, creando el tofu. Desde entonces, se ha convertido en un ingrediente básico en la cocina asiática. La técnica de freír tofu para obtener una textura crujiente se ha perfeccionado a lo largo de los siglos, y con la freidora de aire se logra de manera más saludable.

Secretos de los Ingredientes

Sal marina

Sal marina

La sal marina, extraída de las aguas oceánicas por evaporación, fue uno de los bienes más preciados de la antigüedad, utilizada tanto como alimento como moneda de cambio. En la antigua Roma, los soldados eran pagados con sal, de donde proviene la palabra 'salario'. Los caminos de la sal conectaron civilizaciones enteras, y en la Edad Media, la sal era tan valiosa que se llamaba 'oro blanco'.

Jengibre

Jengibre

El jengibre, conocido desde la antigüedad, fue una de las primeras especias traídas por la Ruta de la Seda, tan precioso que un kilogramo de jengibre valía una oveja en la Europa medieval.

Ajo

Ajo

Originario de Asia Central, el ajo ya era conocido en el antiguo Egipto, donde se daba a los esclavos para aumentar su fuerza. En la antigua Grecia, los atletas lo consumían antes de las competiciones, y en Roma, los legionarios lo consideraban esencial para el coraje. En la Edad Media, se usaba para ahuyentar vampiros y la peste.

Aceite de oliva

Aceite de oliva

Originario de la cuenca mediterránea, el aceite de oliva ya se producía en la antigua Creta hace 5.000 años. En la antigua Grecia se consideraba un regalo de Atenea y se usaba en lámparas, cosméticos y ceremonias religiosas. Los romanos lo extendieron por todo el imperio y en la Edad Media los monasterios preservaron la tradición de su producción.

Sésamo

Sésamo

En la mitología asiria, los dioses bebieron vino de sésamo la noche antes de la creación del mundo, y en la antigua Roma, las semillas de sésamo se espolvoreaban sobre el pan de los soldados para darles fuerza. En la Edad Media, el sésamo se consideraba un alimento mágico capaz de aumentar la vitalidad. Hoy en día, se valora por su aceite rico en ácidos grasos esenciales.

Maíz

Maíz

El maíz, originario de América Central, fue domesticado hace más de 9.000 años en México. Tras el descubrimiento de América, se extendió rápidamente por Europa, África y Asia, convirtiéndose en un cultivo básico global. Dato curioso: en Italia, el maíz se llamaba 'grano turco' porque se creía que provenía de Oriente.

También te puede gustar