Salmón en Freidora de Aire con Limón y Hierbas – Rápido y Fácil

Salmón en Freidora de Aire con Limón y Hierbas – Rápido y Fácil

Filetes de salmón jugosos cocinados en freidora de aire con limón y hierbas aromáticas. Una cena saludable y rápida.

Tiempo: 22 min2 servingsDificultad: Fácil190°CPescado

Pasos

  1. 1

    Seca los filetes de salmón con toallas de papel y úntalos con aceite de oliva por ambos lados.

  2. 2

    Espolvorea el ajo en polvo, la sal, la pimienta y el perejil seco uniformemente sobre ambos filetes.

  3. 3

    Coloca 2-3 rodajas finas de limón sobre cada filete.

  4. 4

    Precalienta la freidora de aire a 190°C (375°F). Coloca el salmón con la piel hacia abajo en la cesta y cocina durante 12 minutos.

  5. 5

    El salmón está listo cuando se desmenuza fácilmente con un tenedor. Sirve caliente con tu guarnición favorita.

Lista de la compra

Filetes de salmón, aceite de oliva, ajo en polvo, sal, pimienta negra, perejil seco, limón

Historia de la receta

El salmón ha sido apreciado desde la antigüedad en las costas del Atlántico Norte. Los pueblos celtas y nórdicos lo ahumaban para conservarlo. Esta receta moderna con limón y hierbas evoca la frescura de los ríos escoceses y noruegos, adaptada a la cocina actual.

Secretos de los Ingredientes

Pimienta negra

Pimienta negra

Conocida como el 'oro negro' de la antigüedad, la pimienta era tan valiosa que servía como moneda y tributo. En la Edad Media, los mercaderes venecianos controlaban el comercio de la pimienta, y los granos a menudo se contaban individualmente. Se dice que cuando Alarico, rey de los visigodos, exigió un tributo a Roma, incluyó 3.000 libras de pimienta.

Sal marina

Sal marina

La sal marina, extraída de las aguas oceánicas por evaporación, fue uno de los bienes más preciados de la antigüedad, utilizada tanto como alimento como moneda de cambio. En la antigua Roma, los soldados eran pagados con sal, de donde proviene la palabra 'salario'. Los caminos de la sal conectaron civilizaciones enteras, y en la Edad Media, la sal era tan valiosa que se llamaba 'oro blanco'.

Perejil

Perejil

En la mitología griega, el perejil se asociaba con la muerte y el renacimiento, plantado en tumbas para simbolizar el ciclo de la vida. Los romanos lo usaban generosamente en la cocina y como remedio para la resaca.

Ajo

Ajo

Originario de Asia Central, el ajo ya era conocido en el antiguo Egipto, donde se daba a los esclavos para aumentar su fuerza. En la antigua Grecia, los atletas lo consumían antes de las competiciones, y en Roma, los legionarios lo consideraban esencial para el coraje. En la Edad Media, se usaba para ahuyentar vampiros y la peste.

Aceite de oliva

Aceite de oliva

Originario de la cuenca mediterránea, el aceite de oliva ya se producía en la antigua Creta hace 5.000 años. En la antigua Grecia se consideraba un regalo de Atenea y se usaba en lámparas, cosméticos y ceremonias religiosas. Los romanos lo extendieron por todo el imperio y en la Edad Media los monasterios preservaron la tradición de su producción.

Limón

Limón

El limón es un antiguo híbrido entre cidra y naranja amarga, probablemente originario del norte de India o China. En la Edad Media, los limones eran tan valiosos que se regalaban a los reyes. Dato curioso: durante la fiebre del oro, los marineros británicos recibían limones para prevenir el escorbuto, lo que les valió el apodo de 'limey'.

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