Pechuga de pollo en freidora de aire con limoncillo y jengibre, salsa cremosa de coco

Pechuga de pollo en freidora de aire con limoncillo y jengibre, salsa cremosa de coco

Pechuga de pollo jugosa marinada en una mezcla aromática de limoncillo, jengibre y leche de coco, cocinada en la freidora de aire y servida con una salsa cremosa.

Tiempo: 30 min2 servingsDificultad: Medio180°CPollo

Pasos

  1. 1

    Aplana la pechuga de pollo con un mazo para que tenga un grosor uniforme.

  2. 2

    Pica finamente el limoncillo, el jengibre y el ajo.

  3. 3

    En un bol, mezcla la leche de coco, la salsa de soja, la salsa de pescado, el azúcar moreno, el jugo de lima y los ingredientes picados.

  4. 4

    Coloca la pechuga de pollo en la marinada y déjala en el refrigerador al menos 15 minutos.

  5. 5

    Precalienta la freidora de aire a 180°C.

  6. 6

    Coloca la pechuga de pollo en la cesta de la freidora y cocina durante 12 minutos, dándole la vuelta a la mitad del tiempo.

  7. 7

    Mientras tanto, vierte la marinada restante en una cacerola pequeña y hierve a fuego medio hasta que espese (unos 3-4 minutos).

  8. 8

    Sirve la pechuga de pollo con la salsa de coco vertida por encima.

Lista de la compra

500 g de pechuga de pollo, 2 tallos de limoncillo, 2.5 cm de jengibre, 200 ml de leche de coco, 3 dientes de ajo, 2 cucharadas de salsa de soja, 1 cucharada de salsa de pescado, 1 cucharada de azúcar moreno, 1 lima, sal, pimienta

Historia de la receta

Esta receta combina la tradición culinaria asiática, donde el limoncillo y el jengibre eran utilizados por las antiguas cortes reales para mejorar la digestión y realzar la carne, con la innovación moderna de la freidora de aire, un electrodoméstico que imita la fritura con aire caliente, popularizado en las cocinas contemporáneas. La salsa cremosa de coco añade un toque exótico que evoca los sabores del sudeste asiático.

Secretos de los Ingredientes

Pimienta negra

Pimienta negra

Conocida como el 'oro negro' de la antigüedad, la pimienta era tan valiosa que servía como moneda y tributo. En la Edad Media, los mercaderes venecianos controlaban el comercio de la pimienta, y los granos a menudo se contaban individualmente. Se dice que cuando Alarico, rey de los visigodos, exigió un tributo a Roma, incluyó 3.000 libras de pimienta.

Sal marina

Sal marina

La sal marina, extraída de las aguas oceánicas por evaporación, fue uno de los bienes más preciados de la antigüedad, utilizada tanto como alimento como moneda de cambio. En la antigua Roma, los soldados eran pagados con sal, de donde proviene la palabra 'salario'. Los caminos de la sal conectaron civilizaciones enteras, y en la Edad Media, la sal era tan valiosa que se llamaba 'oro blanco'.

Jengibre

Jengibre

El jengibre, conocido desde la antigüedad, fue una de las primeras especias traídas por la Ruta de la Seda, tan precioso que un kilogramo de jengibre valía una oveja en la Europa medieval.

Ajo

Ajo

Originario de Asia Central, el ajo ya era conocido en el antiguo Egipto, donde se daba a los esclavos para aumentar su fuerza. En la antigua Grecia, los atletas lo consumían antes de las competiciones, y en Roma, los legionarios lo consideraban esencial para el coraje. En la Edad Media, se usaba para ahuyentar vampiros y la peste.

Limón

Limón

El limón es un antiguo híbrido entre cidra y naranja amarga, probablemente originario del norte de India o China. En la Edad Media, los limones eran tan valiosos que se regalaban a los reyes. Dato curioso: durante la fiebre del oro, los marineros británicos recibían limones para prevenir el escorbuto, lo que les valió el apodo de 'limey'.

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