Pechuga de pollo en freidora de aire: jugosa y mantecosa en 20 minutos

Pechuga de pollo en freidora de aire: jugosa y mantecosa en 20 minutos

Pechugas de pollo jugosas cocinadas en freidora de aire con una mezcla de mantequilla y especias. Rápidas y fáciles, perfectas para una cena entre semana.

Tiempo: 20 min4 servingsDificultad: Fácil193°CPollo

Pasos

  1. 1

    Precalienta la freidora de aire a 193°C (380°F).

  2. 2

    Derrite la mantequilla en un tazón pequeño en el microondas, luego agrega el ajo en polvo, la sal y la pimienta; mezcla bien.

  3. 3

    Unta cada pechuga de pollo por ambos lados con la mezcla de mantequilla sazonada.

  4. 4

    Coloca las pechugas en una sola capa en la cesta de la freidora de aire, sin superponerlas.

  5. 5

    Cocina de 10 a 15 minutos, volteando las pechugas a la mitad del tiempo, hasta que la temperatura interna alcance 74°C (165°F).

  6. 6

    Retira el pollo y déjalo reposar 5 minutos antes de rebanarlo y servirlo.

Lista de la compra

4 pechugas de pollo deshuesadas, 2 cucharadas de mantequilla, 1/4 cucharadita de ajo en polvo, 1/2 cucharadita de sal, 1/4 cucharadita de pimienta

Historia de la receta

El pollo a la mantequilla es un plato clásico en la cocina estadounidense, popularizado en la década de 1950 con la llegada de los electrodomésticos modernos. Esta versión en freidora de aire ofrece una textura jugosa con un mínimo de grasa.

Secretos de los Ingredientes

Pimienta negra

Pimienta negra

Conocida como el 'oro negro' de la antigüedad, la pimienta era tan valiosa que servía como moneda y tributo. En la Edad Media, los mercaderes venecianos controlaban el comercio de la pimienta, y los granos a menudo se contaban individualmente. Se dice que cuando Alarico, rey de los visigodos, exigió un tributo a Roma, incluyó 3.000 libras de pimienta.

Sal marina

Sal marina

La sal marina, extraída de las aguas oceánicas por evaporación, fue uno de los bienes más preciados de la antigüedad, utilizada tanto como alimento como moneda de cambio. En la antigua Roma, los soldados eran pagados con sal, de donde proviene la palabra 'salario'. Los caminos de la sal conectaron civilizaciones enteras, y en la Edad Media, la sal era tan valiosa que se llamaba 'oro blanco'.

Ajo

Ajo

Originario de Asia Central, el ajo ya era conocido en el antiguo Egipto, donde se daba a los esclavos para aumentar su fuerza. En la antigua Grecia, los atletas lo consumían antes de las competiciones, y en Roma, los legionarios lo consideraban esencial para el coraje. En la Edad Media, se usaba para ahuyentar vampiros y la peste.

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