Filete de res congeladas en freidora de aire o horno – receta rápida con mantequilla de romero y ajo

Filete de res congeladas en freidora de aire o horno – receta rápida con mantequilla de romero y ajo

Una receta fácil y rápida para preparar filetes de res congelados en la freidora de aire o en el horno, con una deliciosa mantequilla de romero y ajo.

Tiempo: 40 min4 servingsDificultad: Fácil135°CTernera

Pasos

  1. 1

    Precalienta el horno a 135°C (275°F). Cubre una bandeja para hornear con papel aluminio y coloca una rejilla metálica encima.

  2. 2

    En una sartén grande, calienta el aceite de oliva a fuego alto. Agrega los filetes congelados y dóralos de 2 a 3 minutos por cada lado, hasta que estén bien dorados.

  3. 3

    Transfiere los filetes dorados a la rejilla preparada. Sazona generosamente con sal y pimienta. Hornea de 20 a 30 minutos, dependiendo del grosor del filete y del punto de cocción deseado.

  4. 4

    Saca los filetes del horno y déjalos reposar 10 minutos. Mientras tanto, prepara la mantequilla de romero y ajo: mezcla mantequilla blanda con romero picado y ajo machacado.

  5. 5

    Coloca un trozo de mantequilla aromática sobre cada filete. Corta en rebanadas en contra de la fibra y sirve inmediatamente.

Lista de la compra

Filetes de res congelados, aceite de oliva, sal, pimienta, mantequilla, romero fresco, ajo

Historia de la receta

El bistec a la parrilla con mantequilla de hierbas tiene sus raíces en las tradiciones culinarias de Europa occidental, donde la combinación de carne de res y mantequilla aromática se popularizó en los siglos XVIII y XIX. Esta receta moderna adapta el método para usar carne congelada, ofreciendo una solución rápida sin sacrificar el sabor.

Secretos de los Ingredientes

Pimienta negra

Pimienta negra

Conocida como el 'oro negro' de la antigüedad, la pimienta era tan valiosa que servía como moneda y tributo. En la Edad Media, los mercaderes venecianos controlaban el comercio de la pimienta, y los granos a menudo se contaban individualmente. Se dice que cuando Alarico, rey de los visigodos, exigió un tributo a Roma, incluyó 3.000 libras de pimienta.

Sal marina

Sal marina

La sal marina, extraída de las aguas oceánicas por evaporación, fue uno de los bienes más preciados de la antigüedad, utilizada tanto como alimento como moneda de cambio. En la antigua Roma, los soldados eran pagados con sal, de donde proviene la palabra 'salario'. Los caminos de la sal conectaron civilizaciones enteras, y en la Edad Media, la sal era tan valiosa que se llamaba 'oro blanco'.

Romero

Romero

En la antigua Roma, el romero era un símbolo de recuerdo y fidelidad, usado en coronas nupciales y ritos funerarios. La leyenda dice que la diosa Venus, al emerger de las olas del mar, creó el romero.

Ajo

Ajo

Originario de Asia Central, el ajo ya era conocido en el antiguo Egipto, donde se daba a los esclavos para aumentar su fuerza. En la antigua Grecia, los atletas lo consumían antes de las competiciones, y en Roma, los legionarios lo consideraban esencial para el coraje. En la Edad Media, se usaba para ahuyentar vampiros y la peste.

Aceite de oliva

Aceite de oliva

Originario de la cuenca mediterránea, el aceite de oliva ya se producía en la antigua Creta hace 5.000 años. En la antigua Grecia se consideraba un regalo de Atenea y se usaba en lámparas, cosméticos y ceremonias religiosas. Los romanos lo extendieron por todo el imperio y en la Edad Media los monasterios preservaron la tradición de su producción.

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