Espaguetis con coles de Bruselas fritas en Air Fryer y crujiente de anchoa

Espaguetis con coles de Bruselas fritas en Air Fryer y crujiente de anchoa

Una combinación única de pasta, coles de Bruselas crujientes y un sabroso crujiente de anchoa, todo preparado en la freidora de aire.

Tiempo: 30 min2 servingsDificultad: Medio180°CPescado

Pasos

  1. 1

    Precalienta la freidora de aire a 180°C (350°F).

  2. 2

    En un bol, mezcla las coles de Bruselas con 1 cucharada de aceite de oliva, sal y pimienta. Colócalas en la cesta de la freidora y fríelas durante 12-15 minutos, hasta que estén doradas y crujientes.

  3. 3

    Mientras tanto, hierve los espaguetis al dente según las instrucciones del paquete. Escúrrelos y reserva un poco de agua de cocción.

  4. 4

    En una sartén pequeña, calienta el resto del aceite de oliva a fuego medio. Añade el ajo y las anchoas, cocina durante 2 minutos, aplastando las anchoas hasta que se disuelvan. Incorpora el pan rallado y el parmesano, luego cocina hasta que el crujiente esté dorado.

  5. 5

    En una fuente grande, combina los espaguetis con las coles de Bruselas fritas y el crujiente de anchoa. Añade un poco de agua de cocción si es necesario para ligar todo. Sirve caliente.

Lista de la compra

Espaguetis, coles de Bruselas, filetes de anchoa en aceite, pan rallado, aceite de oliva virgen extra, ajo, sal, pimienta, queso parmesano (opcional)

Historia de la receta

En las cocinas reales de la Venecia renacentista, la anchoa era considerada un regalo del mar, conservada en salmuera para enriquecer las pastas de los comerciantes. Las coles de Bruselas, traídas desde Flandes en el siglo XVI, fueron un lujo en las mesas de la nobleza belga. Hoy, en esta receta, el horneado en freidora de aire realza su textura crujiente, fusionando tradiciones marítimas y terrestres.

Secretos de los Ingredientes

Pimienta negra

Pimienta negra

Conocida como el 'oro negro' de la antigüedad, la pimienta era tan valiosa que servía como moneda y tributo. En la Edad Media, los mercaderes venecianos controlaban el comercio de la pimienta, y los granos a menudo se contaban individualmente. Se dice que cuando Alarico, rey de los visigodos, exigió un tributo a Roma, incluyó 3.000 libras de pimienta.

Sal marina

Sal marina

La sal marina, extraída de las aguas oceánicas por evaporación, fue uno de los bienes más preciados de la antigüedad, utilizada tanto como alimento como moneda de cambio. En la antigua Roma, los soldados eran pagados con sal, de donde proviene la palabra 'salario'. Los caminos de la sal conectaron civilizaciones enteras, y en la Edad Media, la sal era tan valiosa que se llamaba 'oro blanco'.

Ajo

Ajo

Originario de Asia Central, el ajo ya era conocido en el antiguo Egipto, donde se daba a los esclavos para aumentar su fuerza. En la antigua Grecia, los atletas lo consumían antes de las competiciones, y en Roma, los legionarios lo consideraban esencial para el coraje. En la Edad Media, se usaba para ahuyentar vampiros y la peste.

Aceite de oliva

Aceite de oliva

Originario de la cuenca mediterránea, el aceite de oliva ya se producía en la antigua Creta hace 5.000 años. En la antigua Grecia se consideraba un regalo de Atenea y se usaba en lámparas, cosméticos y ceremonias religiosas. Los romanos lo extendieron por todo el imperio y en la Edad Media los monasterios preservaron la tradición de su producción.

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