Alitas Buffalo Crujientes en Freidora de Aire – Receta Rápida y Picante

Alitas Buffalo Crujientes en Freidora de Aire – Receta Rápida y Picante

Deliciosas alitas de pollo crujientes por fuera y jugosas por dentro, bañadas en una salsa Buffalo picante. Perfectas para un aperitivo o cena rápida.

Tiempo: 35 min2 servingsDificultad: Fácil195°CPollo

Pasos

  1. 1

    Seque bien las alitas con toallas de papel. En un bol, mézclelas con aceite de oliva, sal, pimienta, ajo en polvo y pimentón ahumado hasta que estén uniformemente cubiertas.

  2. 2

    Precaliente la freidora de aire a 195°C (380°F) durante 3 minutos.

  3. 3

    Coloque las alitas en la cesta de la freidora en una sola capa. Cocine durante 25 minutos, dándoles la vuelta a la mitad del tiempo (después de unos 12 minutos) para una corteza uniforme.

  4. 4

    En un bol pequeño, mezcle la salsa picante con la mantequilla derretida. Vierta la mezcla sobre las alitas calientes y remueva bien para cubrir cada una.

  5. 5

    Sirva inmediatamente, mientras estén calientes, acompañadas de bastones de apio y aderezo ranch o aderezo de queso azul.

Lista de la compra

Alitas de pollo, aceite de oliva, sal, pimienta negra, ajo en polvo, pimentón ahumado, salsa picante, mantequilla, apio, aderezo ranch o de queso azul

Historia de la receta

En el corazón del estado de Nueva York, en Buffalo, un camarero audaz transformó las alitas de pollo en una leyenda culinaria en 1964, mezclando mantequilla derretida con una salsa picante de chile cayena. Aunque inicialmente se sirvieron como aperitivo en un bar modesto, estas alitas conquistaron rápidamente las mesas reales del fútbol americano.

Secretos de los Ingredientes

Pimienta negra

Pimienta negra

Conocida como el 'oro negro' de la antigüedad, la pimienta era tan valiosa que servía como moneda y tributo. En la Edad Media, los mercaderes venecianos controlaban el comercio de la pimienta, y los granos a menudo se contaban individualmente. Se dice que cuando Alarico, rey de los visigodos, exigió un tributo a Roma, incluyó 3.000 libras de pimienta.

Sal marina

Sal marina

La sal marina, extraída de las aguas oceánicas por evaporación, fue uno de los bienes más preciados de la antigüedad, utilizada tanto como alimento como moneda de cambio. En la antigua Roma, los soldados eran pagados con sal, de donde proviene la palabra 'salario'. Los caminos de la sal conectaron civilizaciones enteras, y en la Edad Media, la sal era tan valiosa que se llamaba 'oro blanco'.

Pimentón

Pimentón

El pimentón, una especia emblemática traída a Europa por Cristóbal Colón desde el Nuevo Mundo. Aunque asociada con la cocina húngara, sus orígenes están en América Central, donde era usado por los aztecas.

Ajo

Ajo

Originario de Asia Central, el ajo ya era conocido en el antiguo Egipto, donde se daba a los esclavos para aumentar su fuerza. En la antigua Grecia, los atletas lo consumían antes de las competiciones, y en Roma, los legionarios lo consideraban esencial para el coraje. En la Edad Media, se usaba para ahuyentar vampiros y la peste.

Aceite de oliva

Aceite de oliva

Originario de la cuenca mediterránea, el aceite de oliva ya se producía en la antigua Creta hace 5.000 años. En la antigua Grecia se consideraba un regalo de Atenea y se usaba en lámparas, cosméticos y ceremonias religiosas. Los romanos lo extendieron por todo el imperio y en la Edad Media los monasterios preservaron la tradición de su producción.

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