1Vierte la leche entera en una olla grande y caliéntala a fuego medio hasta que alcance 82°C (180°F), removiendo de vez en cuando para que no se queme. Este paso esteriliza la leche y desnaturaliza las proteínas para una textura más cremosa.
2Retira la olla del fuego y deja que la leche se enfríe hasta 43°C (110°F). Para acelerar el enfriamiento, coloca la olla en un recipiente con agua fría. Verifica la temperatura con un termómetro de cocina — es esencial no añadir el yogur starter a leche más caliente de 46°C, ya que el calor matará los cultivos activos.
3En un bol pequeño, mezcla el yogur natural con una taza de leche tibia (43°C) hasta que esté homogéneo, luego vierte la mezcla de nuevo en la olla y remueve bien.
4⚠️ ATENCIÓN — Esta receta funciona SOLO en Air Fryer con función Yogurt o Dehydrate que puedan mantener 43°C. Transfiere la mezcla de leche a un bol termorresistente (cerámica o vidrio borosilicato, NO vidrio fino) apto para Air Fryer. Colócalo en la Air Fryer y ajusta la temperatura a 43°C (110°F) durante 8 horas, o hasta que el yogur haya espesado a tu gusto. Si tu Air Fryer NO tiene esta función, usa el horno con la luz encendida (~50°C) o mantén la olla caliente en un horno apagado durante 8 horas.
5Una vez que el yogur se haya formado, añade el extracto de vainilla y la miel (si la usas). Remueve suavemente, luego transfiere a un recipiente con tapa y refrigera al menos 2 horas antes de servir (el yogur se espesará aún más al frío). Para un yogur estilo griego más espeso, cuélalo durante la noche a través de un paño de muselina (o gasa) colocado sobre un bol grande para recoger el suero.