1Pela las patatas y córtalas en bastones gruesos. Déjalas en remojo en agua fría durante 30 minutos, luego sécalas bien con un paño de cocina. Mézclalas con 1 cucharada de aceite de girasol y sazona con sal y pimienta.
2Sazona los muslos de pollo con sal, pimienta, estragón seco y un chorro generoso de vinagre de manzana. Machaca los dientes de ajo y frótalos sobre los muslos.
3Precalienta la freidora de aire a 180°C. Coloca los muslos en la cesta y cocínalos durante 25 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción.
4Mientras se cocinan los muslos, prepara la salsa de manzana: pela las manzanas, quítales el corazón y córtalas en cubitos. Ponlas en un cazo con un chorro de agua y hiérvelas a fuego medio hasta que estén blandas, unos 10 minutos. Tritúralas o licúalas hasta obtener la consistencia deseada. Incorpora 1 cucharada de mostaza y un chorro de vinagre de manzana. Reserva.
5Después de 25 minutos, saca los muslos de la freidora. Coloca las patatas en la cesta y cocínalas a 200°C durante 15 minutos, agitando la cesta a mitad de cocción.
6Mientras se cocinan las patatas, prepara la mayonesa: bate la yema con una pizca de sal y un chorro de vinagre de manzana. Vierte el aceite de girasol en un hilo fino, batiendo continuamente, hasta que espese y quede cremosa.
7Al servir, coloca los muslos de pollo y las patatas en los platos. Añade una porción generosa de salsa de manzana y mayonesa casera.