1Coloca cada pechuga entre dos hojas de papel film o papel de horno y golpéalas con un mazo de cocina hasta que tengan un grosor uniforme de aproximadamente 1 cm (½ pulgada).
2Marina los filetes de pollo en el jugo de pepinillos durante al menos una hora, idealmente 5-6 horas para un sabor más profundo. Escurre el jugo y seca bien la carne con toallas de papel.
3En un bol grande, mezcla la harina, el azúcar glass, la sal, la pimienta y el pimentón. Reserva.
4En otro bol, bate el huevo con la leche hasta obtener una mezcla homogénea.
5Pasa cada filete de pollo primero por la mezcla de huevo y leche, luego por la mezcla de harina, presionando ligeramente para que se adhiera bien. Sacude el exceso de harina.
6Rocía generosamente las piezas de pollo con aceite en spray. Precalienta la freidora de aire a 188°C (370°F). Engrasa ligeramente la cesta de la freidora con un poco de aceite en spray.
7Coloca el pollo en la cesta en una sola capa, sin superponer. Cocina durante 10-12 minutos, volteando los filetes a la mitad del tiempo y rociando nuevamente con aceite al voltearlos.
8Sirve en panecillos ligeramente tostados, con pepinillos, lechuga y mayonesa (o salsa de bistec).
9Para la versión frita en aceite: calienta aceite de maní a 200°C (390-400°F). Sacude el exceso de harina y fríe durante 4-6 minutos hasta que la temperatura interna del pollo alcance los 74°C (165°F).